Viajar no es una cura para la mente: «Tendemos a sobrestimar enormemente el placer que brindan las nuevas experiencias y subestimar el poder de encontrar significado en las actuales. Si bien viajar es una forma fantástica de obtener información sobre culturas desconocidas y formas de vida esclarecedoras, no es una cura para el descontento de la mente.
Quienes somos dentro de un lugar importa mucho más que el lugar en sí. En lugar de dejar que la pasión por los viajes guíe nuestra búsqueda de sentido, tenemos que mirar dentro y abrazar lo único que está presente ahora. Lo único que realmente existe hoy.» Viajar sigue siendo increíble para aprender, pero es muy acertado recordar que si te falta propósito es difícil que lo encuentres así.
¿Qué podríamos hacer si tuviéramos disponibles varios órdenes de magnitud más de energía? El argumento general es que la descarbonización de la energía conllevará también una revolución que traerá esta superabundancia y con ello aumentará enormemene la distancia recorrida por humano, se podrá cultivar en interiores con una huella mínima, la escasez de agua terminará, se permitirá la síntesis de nuevos materiales partiendo del aire (arriesgando una escasez de carbono) y serán habitables nuevos lugares. Casi nada. Viva el tecnoptimismo. La actitud del autor, Eli Dourado, hace que me caiga bien.
Cómo enfoca Musk la gestión según sus correos. El hincapié en que el management no moleste me recuerda a Creativity, Inc: “We start from the presumption that our people are talented and want to contribute. We accept that, without meaning to, our company is stifling that talent in a myriad of unseen ways. Finally, we try to identify those impediments and fix them.”